Así que allí nos plantamos el domingo por la mañana, como manda el manual del buen brunchero, dispuestas a pasar una mañana inolvidable. Y efectivamente así fue, Eli había preparado un pedazo de brunch que nos dejó estupefactas.
Y para muestra un botón:
¿Has ido alguna vez a un brunch?
No hay comentarios:
Publicar un comentario